Dos accidentes nucleares en españa

Hace más de 50 años un bombardero B-52 de la fuerza aérea de los Estados Unidos de América que trasladaba armas nucleares se estrelló en Palomares, lo que inició la historia de los accidentes nucleares en España. A partir de ahí, el envejecimiento de las instalaciones puede deparar un futuro nuclear muy poco esperanzador en cuanto a la prevención de accidentes.

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El Accidente Nuclear de Palomares

En el año 1966, cuando la guerra fría estaba ya en su etapa final y se vivían los últimos años de la dictadura de Franco, ocurre el primero de los accidentes nucleares en España. Un bombardero B-52 estadounidense que llevaba cuatro armas nucleares impactó con un avión de suministro sobre el pueblo de Palomares, en el sureste de España.

Cuatro Bombas Termonucleares cayeron sobre España

Dos bombas cayeron intactas, una a las afueras de la aldea de 1.200 personas en la provincia de Almería, la otra rescatada, ilesa, por un pescador a 8 kilómetros de la costa en el Mediterráneo, a una profundidad de 760 metros (2.500 pies). La tercera y cuarta bombas fueron dañadas por una explosión química en el impacto, liberando aproximadamente 20 kg (44 lb) de plutonio en el centro de Palomares y las colinas circundantes.

Daños y Contaminación Radioactiva en la Planta Nuclear de Palomares

Nadie murió, tampoco se tiene conocimiento que alguien haya desarrollado cáncer, pero el peor de los accidentes nucleares en España necesitó de tres meses y el trabajo de 1.600 especialistas de EEUU para ser limpiado.

La confianza de la ciudadanía fue recobrada en buena medida gracias a un truco ahora legendario realizado por el ex ministro de turismo bajo el mando de Franco, Manuel Fraga, quien tomó un baño muy fotografiado en el Mediterráneo con el embajador estadounidense para demostrar que las aguas, y la industria turística en ciernes, estaban a salvo.

Más de 40 años después, la Agencia Reguladora Nuclear española y un Centro Nacional de Investigación sobre Medio Ambiente, Energía y Tecnología (CIEMAT), han concluido el primer estudio a gran escala sobre la extensión de la contaminación radiactiva en la aldea, ahora ubicada en medio de la pujante industria de la construcción a nivel nacional.

La investigación arrojó entre sus resultados que el suelo contaminado con americio, un metal radiactivo derivado del plutonio, era aproximadamente 300.000 metros cuadrados, tres veces más grande de lo que se pensaba inicialmente.

La bolsa de contaminación radioactiva más grande se descubrió al este de Palomares en las colinas de Almagrera, donde una de las bombas lanzó una nube de humo y partículas radiactivas que se propagó por los vientos.

Se espera que la agencia reguladora nuclear prohíba la construcción o venta de productos cultivados dentro del área contaminada. Según directivos del CIEMAT la dosis de radiación es muy baja por lo que la restricción sobre el uso de la tierra se hará donde hay americio, pero solo como precaución.

El más grande accidente nuclear de ese tiempo

El accidente de Palomares fue el peor accidente nuclear de su tiempo. Como ya hemos mencionado el 17 de enero de 1966, en el momento culminante de la guerra fría, el bombardero B-52 colisionó con un avión cisterna KC-135 durante el reabastecimiento en vuelo en la costa de Almería, España, matando a siete de los 11 tripulantes.

La preocupación por el sitio se reavivó en la década de 1990 cuando algunos estudios revelaron altos niveles de americio, un producto de la descomposición del plutonio, y otras pruebas mostraron que 50,000 metros cúbicos de tierra aún estaban contaminados. El gobierno español se apoderó de los terrenos tierra en el año 2003 para que no se usara.

En una conferencia de prensa conjunta con Kerry en Madrid, Margallo dijo que la intervención de la planta comenzaría pronto, pero no dio detalles.

El acuerdo de limpieza de Palomares es visto por muchos como un endulzante a cambio de que España acepte que Washington incremente su presencia militar en el país. El número de personal marino en la base en Morón, en el sur de España, se incrementará de 850 a 2.200 de forma regular, y a 3.000 en caso de una crisis.

Mientras tanto, la base naval estadounidense en Rota, cerca de Cádiz, se convertirá en la más grande del Mediterráneo.

El accidente en la planta de Vandellós

El 19 de octubre de 1989, ocurrió un accidente nuclear en la planta de Vandellós. Ese día ocurrió un incendio en el generador eléctrico causado por una falla mecánica. De forma colateral este incendio causó una inundación de agua de mar en el área del reactor nuclear que hizo que algunos de los sistemas de seguridad no funcionaran.

El incidente de la planta de energía nuclear Vandellós se clasificó como nivel 3 (incidente importante) en la escala usada por el INES, pues no hubo escape de productos radiactivos al exterior, ni se dañó el núcleo del reactor, ni hubo contaminación dentro del sitio.

Desmantelamiento de la planta nuclear de Vandellós

Debido al incidente, el organismo regulador, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), solicitó una serie de mejoras importantes. El alto costo de estas mejoras llevó a Hifrensa a detener la actividad de la planta nuclear.

El día 24 de noviembre del año 1989, el anterior Ministerio de Industria y Energía de España resolvió suspender la licencia de explotación de la planta nuclear. Gracias a esta resolución, la planta recibió la orden ministerial de su cierre definitivo y posterior desmantelamiento.

No obstante, antes del inicio del desmantelamiento, desde 1991 hasta 1997, Hifrensa gestionó la primera fase de la clausura. Esta primera fase consistió principalmente en desmantelar las instalaciones que ya no eran necesarias y transferir combustible nuclear gastado a Francia, así como a otros desechos nucleares.

La segunda fase del desmantelamiento de la planta nuclear comenzó en 1998. ENRESA se encargó del desmantelamiento de todas las estructuras externas, excepto del reactor nuclear y su confinamiento completo. En año 2003, finalizó la segunda fase de desmantelamiento y comenzó la llamada fase de latencia, que consiste en un período de espera de 25 años para minimizar la radiactividad del reactor nuclear.

La tercera y última fase de la clausura, correspondiente a la retirada del reactor y la demolición de todos los edificios que se pueden dejar para que el lote se pueda utilizar para cualquier tipo de actividad aún no se ha llevado a cabo.

Encuentre argumentos a favor y en contra de la energía nuclear a través de este artículo. Y si quiere conocer más sobre accidentes nucleares, visualice este documental: